PUERTO JIMÉNEZ. «¡Viviendo en el paraíso, papá!». Dos historias y mil paisajes…

Ruta de la Amistad. CINCO.

Siempre será agradable este  regalo de la vida: Encontrar y entrevistar y compartir con gente que tiene tanta pasión por lo suyo. Por lo que hace, y por lo que sueña…

Nos pasó de nuevo, y esta vez en Puerto Jiménez, ahí frente al mar apacible  del Golfo Dulce. Hasta el pueblo llegamos luego de disfrutar una montaña desbordada de paisajes y una excelente carretera (bien señalizada).

Por eso, por ese paisaje y esa gente, era inaplazable elevar el dron de Sebastian, para saber desde el cielo abierto en qué punto del universo nos tocó  desarrollar nuestro trabajo...

En Puerto Jiménez encontramos muchos personajes que nos encantaron por su pasión por lo que hacen.

Pero solo podíamos contar la historia de dos de ellos que están dejando una huella en esa sociedad que despierta todos los días a orillas la península de Osa, rascándole la barriga al Parque  Corcovado con todos sus misterios y edenes escondidos...

 

PERSONAJE UNO

Mauricio Gutiérrez tiene una frase demoledora: «¡¡Vivo en el paraiso, en la Península de Osa, papá!!»

Este el mismo personaje que hace 15 años llegó a esa zona con una guitarra en la mano, nada más…Y hoy ya ha dejado una herencia musical que todos ahí le conocen. Y cantan, como ocurre con la historia de Danta Amaranta, que quería ser bailarina, pero era muy gordita…

Es solo parte de lo que Mauricio soñó, generar material con identidad de la zona…Una forma de demostrar cuánto ama su refugio, papá…!!

Este es el profesor Mauricio desconectado, literalmente hablando, porque ahora desarrolla un plan propio, el plan de vuelo de su sueño, y cada foto, cada video, cada evento y cada verdad gritada a los políticos, le llena la sangre de vida..Su vida

Aquí está La Danta Amaranta…

 

PERSONAJE DOS

Para quienes, como nosotros, creíamos que el botánico había desaparecido. En Puerto Jiménez, y mucho mas, en la zonas del parque Corcovado, o cualquier reserva hasta playa Carate, hay material para un hombre con esa profesión tan atípica haga de las suyas.

Pues se llama  Reynaldo Aguilar, que llegó a la Península de Osa para trabajar con animales, pero se encontró «con flora». Y desde entonces está enamorado de cada planta, y más de aquellas que en Osa han explotado como nativas .

El sabe que la gente cree que esta región del sur de Costa Rica será el segundo Guanacaste, pero no le asusta. Al contrario, es con las plantas  que el desarrollo puede ser posible y sostenible.

A medida que conozcamos las plantas, las especies, cuáles son sus usos, podemos convivir. Es su conclusión-

Reynaldo contó  con felicidad que hace un año encontraron un hongo nuevo para Osa. Felicidad porque era una planta que solo se conocía en Brasil. Y esos regalos son los que lo mantienen anclado en esa península.

Y habla de las plantas como si fueran mascostas. «Es que las plantas sienten». Y cuenta en esta entrevista con VIDA FM que les habla a su manera.

 

 

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