¿Qué hace? ¡Nada!

“El arte de no hacer nada”, es un interesante artículo de The New York Times


El animalito de la foto es un buen ejemplo para cualquier idea sobre pereza, ternura, o simplemente no hacer nada. Pero a su estilo, por su naturaleza, hace lo que tiene que hacer, con o sin pandemia. No eligió ese estilo calmado. Él es así, y así nos despierta esas ganas de abrazarlo.

Pero nosotros los humanos, sí escogemos esa actitud frente a la vida. Y en la mayoría de los casos nos produce cargos de conciencia. Nunca ternura…Esos días en los que simple y llanamente no queremos hacer nada. O hacer nada es parte de hacer algo, mucho más destacado en estos días de encierro.

Este artículo del prestigioso diario The New York Times nos cae como anillo al dedo, y que sirva para aliviar esa carga que produce en la conciencia, eso de no hacer nada. Por decisión. Porque ya está en el ADN social la premisa de que estoy ocupado porque soy muy importante.

El Times dice sobre eso que en consecuencia, el impacto es real, y los casos de síndrome de desgaste profesional, trastornos de ansiedad y enfermedades relacionadas con el estrés están al alza, sin mencionar el síndrome de desgaste milénial.

Es difícil definir lo que es no hacer nada, porque siempre estamos haciendo algo, incluso mientras dormimos.

Doreen Dodgen-Magee, una psicóloga que estudia el aburrimiento y que escribió el libro Deviced! Balancing Life and Technology in a Digital World, equipara el niksen con un auto que tiene el motor encendido, pero no se dirige a ningún lado.

De manera más práctica, la idea consiste en dedicar tiempo y energía de manera consciente y calculada a hacer cosas como mirar por la ventana o permanecer sentados e inmóviles. Los menos informados dirán que estas actividades son propias de gente “floja” o que son un “desperdicio”. Repito: tonterías.

En otras palabras: ya sea que estemos en la casa u oficina, nos concedemos el permiso de solo dejar pasar el rato toda la tarde.

Uno de los entrevistados dice :“Deja que la mente busque sus propios estímulos”, comentó Mann. “Es ahí donde empezamos a soñar despiertos y la mente comienza a vagar, y es en ese punto cuando hay más probabilidades de que nos llegue la creatividad”.

Si no puedes quedarte quieto en tu casa o en tu lugar de trabajo, ve al parque o agenda un día de relajación en el spa. Dodgen-Magee anima a las personas a organizar fiestas del aburrimiento, durante las cuales el anfitrión invita a algunos amigos a… aburrirse juntos.

Nota completa de The New York Times:

The New York times https://www.nytimes.com/es/2019/05/02/espanol/no-hacer-nada-niksen.html?campaign_id=42&emc=edit_bn_20201002&instance_id=22721&nl=el-times&regi_id=74597501&segment_id=39641&te=1&user_id=3940d3199637fd7e813beea7d9c9d3fb

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